Anticipación & Risk Management

El Plan de Arranque comienza AYER. El momento de actuar es HOY

01-04-2020

Juan Sánchez

Director de operaciones y Mentoring

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Vocación y pasión son términos que definen el ADN de los profesionales que forman parte de CEDEC. Profesionales que han vivido y viven el mundo empresarial como algo propio, cercano, personal, con la empatía necesaria para estar a la altura de las expectativas que nuestros clientes depositan en nuestra experiencia y conocimiento. En CEDEC existe una máxima: El éxito de nuestros clientes es nuestro éxito.

¿Estas desbordado por los acontecimientos? ¿Quién no lo está? Hasta hace poco algunos aún se atrevían a ignorar la realidad, pero ahora la realidad les ha pasado por encima, sin contemplaciones. Una buena bofetada. 
Ahora, todos hemos tomado conciencia de la realidad, y lo peor desconocemos aún su verdadero alcance. 
Hace unas pocas semanas, todas las empresas iban cerrando sus cuentas anuales, revisando sus resultados, tanteando el mercado, preparando sus campañas, afinando equipos, estudiando rentabilidades de nuevos productos, nuevos lanzamientos, recordando el buen mes que siempre es marzo…
Sin embargo, llegó la realidad y se llevó por delante nuestro mundo. Llegó un “TSUNAMI”, sin previo aviso, que zarandeo nuestras vidas, nuestras empresas, como un barco en medio de la tormenta perfecta. Y ahora, ¿Qué puedo hacer? No podemos producir, no podemos vender, no podemos pagar a nuestros proveedores, a nuestros empleados, no podemos cobrar de nuestros deudores y lo peor: las noticias sociosanitarias con pérdidas terribles e irrecuperables. Sin duda, un horizonte, desconocido se abre ante nosotros y a todo esto sumamos la incertidumbre. 
La primera pregunta: ¿Cuánto durará esta situación? Y la pregunta principal: ¿Cómo afrontaré la situación cuando todo acabe?

A la primera pregunta, sin fechas precisas, un día la situación social se normalizará y la economía volverá a funcionar. A la segunda pregunta, para nosotros la más importante, ¿tendrá su “maquinaria preparada” para arrancar desde el minuto cero? ¿Es consciente que el que más se anticipe será el más beneficiado?, por tanto, ¿Y ahora, que hacemos?

Pues empecemos con las respuestas, Lo primero, aprovechar el tiempo y no dejar de:

1.    Mantener el contacto con todos los implicados en mi negocio, clientes lo primero, empleados, compañeros, colaboradores, proveedores, asociaciones, competencia, asesores, etc. es decir, no perder la realidad de la evolución del mercado. Confinados, no es condenados sin comunicación. 

2.    Formación, la oportunidad es ideal para retomar aquel informe de la asociación, la formación que hay en la red, conocer más de nuestro negocio, actividad… formarse, en resumen, en todo aquello que nos haga crecer profesionalmente. 

3.    Asesorarse, consultar pedir opinión, consejo, ayuda: A los que pueden darme la orientación necesaria en cualquier área de mi empresa. A quien nos puede “reenfocar” en el futuro de nuestro negocio.

4.    Investigar, la red está llena de información, ¿qué hacen en otros países parecido a lo nuestro, como lo venden? Hagamos viajes de trabajo virtuales. Aprendamos de los otros, investiguemos que hicieron empresas como la nuestra en crisis anteriores (está no es la primera). En la red podemos encontrar, videos, artículos, información en diversos formatos de una utilidad impagable.

5.    Reflexionar. Reinventar. Sin duda, este parón, tiempo muerto, que nos ha sido impuesto, tiene una utilidad realmente increíble, si sabemos aprovechar la oportunidad. Quien más y quien menos, empresarios o equipos directivos, conoce con cierta precisión cual es la situación actual de su empresa, hacia donde parecía encaminarse, cuales eran sus objetivos ¿o no? Lo más probable es que no. Lo más probable es que tengamos una información, parcial, incompleta, y con seguridad ni tan siquiera sepamos hacia donde dirigíamos nuestra empresa, más allá de ese crecimiento vegetativo que cada año nos autoimponemos. Sin un análisis claro de las potencialidades del mercado o de nuestra empresa frente al mercado. Reflexión, reinvento, revolución. Es el momento, ahora, de repensar nuestra empresa, de abordar, profesionalmente ese PLAN ESTRATEGICO, del que tanto oímos y nunca hacemos. Es el momento de iniciar ese PLAN DE RELEVO GENERACIONAL, que nunca encontramos el momento de iniciar, por múltiples razones o excusas o ambas cosas. 

Esta reflexión nos llevará a dos conclusiones importantes la necesidad de priorizar y la necesidad de planificar. 
Priorizar: ordenar las cosas. Hacer lo importante y no lo urgente. 
Planificar: establecer el plan para hacer realidad lo prioritario de forma ordenada, efectiva y eficaz. La realización de una planificación obliga a visualizar donde llegar, pero, además, cómo y cuándo. 

En conclusión, aprovechemos este tiempo, no son vacaciones, no estamos condenados en reclusión temporal, solo tenemos limitaciones físicas temporales. Volviendo a la referencia marinera, ha llegado el momento de hacer balance de daños de aprovechar los restos para continuar navegando, no podemos, ni debemos sucumbir a la tormenta. 
Para todo ello, desde CEDEC, queremos brindarte nuestro apoyo, nuestra experiencia, nuestro conocimiento, nuestra historia, en más de 50 años ya hemos vivido varias crisis. ¿Cuándo empezamos?

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