Las empresas no pagan sus facturas a tiempo
Para que el
tejido empresarial funcione correctamente y de forma fluida es muy importante que las
pymes puedan contar con que sus
clientes les paguen sus
facturas dentro del plazo legal. En el momento en el que esto no pasa, esas
pymes tampoco pagarán a tiempo a sus
proveedores, haciendo que la situación se convierta en una especie de círculo vicioso.
En
CEDEC creemos que mantenerse dentro de los plazos estipulados por la
Ley de Pagos debería ser una prioridad para todas las
empresas, por lo que nos ha parecido interesante compartir
esta noticia aparecida en Cinco Días y que ofrece datos algo preocupantes: ninguna empresa paga conforme a esos plazos; 30 días para las
administraciones públicas, 60 días para las
empresas.
Como recoge el texto,
Hacienda está intentando que la
administración cumpla con lo dicho por la ley, para lo que ha puesto en marcha distintos
mecanismos de
asistencia a
comunidades y ayuntamientos, ha lanzado la
factura electrónica y planea un nuevo mecanismo que castigue a las
administraciones que paguen tarde a ver cómo su
financiación local o autonómica es retenida.
En el caso de las
empresas, no obstante, el
incumplimiento es mucho más profundo y no parece que haya muchos indicios de que esto vaya a cambiar. Según la
Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, las
empresas del
Ibex 35 pagan a una media de 150 días (y el límite legal es de 30), sin contar con la excusa de que es porque sus
clientes tampoco les pagan a ellos. Ferrovial, según la Plataforma, en 2014 pagó sus facturas a 536 días y cobró sus deudas a 34. La constructora lo negó todo.
La noticia se hace eco también de un estudio elaborado por Crédito y Caución, que concluye que todas las
empresas, tanto grandes como pequeñas, son culpables de pagar tarde. En 2014 el plazo medio de pago del sector privado fue de 94 días, similar a los 93 de 2009, lo que muestra que la Ley de Pagos no está surtiendo mucho efecto.
Aunque todas las
empresas se retrasan, sí hay cierta diferencia según sus tamaños: las más cumplidoras son las
pequeñas empresas, de entre 10 y 50 trabajadores, que pagaron a 91 días (31 por encima de lo estipulado por la ley). Las
microempresas y las medianas pagaron a 95 días y la gran empresa a 114.
Si se estudia por sectores o por autonomías, los resultados son similares: todo el mundo se retrasa. Los que antes pagan son los del
sector servicios, a 89 días, frente a la agricultura (93), la industria (99) y la construcción (103). Por autonomías, las empresas de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura son las que más tardan.
La mayoría de los expertos, tanto de la Plataforma como de Crédito y Caución, creen que el
régimen sancionador no reduciría los
plazos de pago, aunque sí podría ayudar a que los grandes abusen menos, ya que “mejoran su liquidez y se aprovechan de las
pymes, que no tienen fuerza financiera ni fácil acceso al
crédito”. Según Marta Nodal, directora comercial de Crédito y Caución, uno de los grandes problemas es que este retraso forma parte de la “cultura” en nuestro país.
En
CEDEC, Centro Europeo de Evolución Económica, creemos que todas las empresas deberían ponerse como objetivo intentar reducir la media de días que tardan en pagar sus facturas. Solo así, sin deudas con proveedores, es posible avanzar con buen paso hacia la
Excelencia Empresarial.
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1 Comentarios
Sergio 12/01/2016